Los costes de la construcción son una de las principales razones por las que el precio de la vivienda sigue sin bajar, incluso en tiempos de recesión económica. A pesar de la idea de que el propio mercado debería ajustarse, la realidad empresarial muestra un lado mucho más complejo, marcado por el incremento de los precios de los materiales y una gran falta de mano de obra cualificada.
En este artículo intentamos explicar por qué no baja el precio de la vivienda, cómo los costes de la construcción intervienen y qué papel ejercen la escasez de profesionales y la escasez en la situación actual del sector inmobiliario.
Por qué no baja el precio de la vivienda
Una de las preguntas recurrentes es por qué, aun teniendo subidas de los tipos de interés o recesión económica, el precio de la vivienda se mantiene en niveles tan altos. La respuesta tiene que ver en gran parte con los costes de la construcción y la dificultad para poder desarrollar nueva oferta.
Ampliamente, ahora construir es bastante más caro que hace unos años, lo que limita a que el mercado pueda generar viviendas a precios más bajos.
El aumento de los precios en la obra
Los precios de la obra han sufrido un aumento sistemático en virtud de muchos de los siguientes factores:
- Subida de los precios de los materiales como acero, hormigón, madera y aluminio.
- Aumento de los precios de la energía y del transporte.
- Inflación acumulada a lo largo de toda la cadena del suministro.
- Nuevas exigencias normativas y técnicas para la eficiencia energética.
La elevación de precios viene a sumarse al precio final del inmueble a edificar, ya que los promotores han de trasladar estos precios para mantener la viabilidad del proyecto.
La falta de trabajadores agrava el problema
A la elevación de los precios de la obra se une un problema estructural, la falta de mano de obra cualificada. El sector de la obra arrastra una carencia cíclica en cuanto a trabajadores cualificados, lo que se resume en:
- Retraso en los plazos de las obras.
- Subida de los precios de la mano de obra.
- Mayor dificultad para abordar nuevos proyectos.
- Menor ritmo de la construcción de viviendas nuevas disponibles en el mercado.
Pero, si hay menos oferta, los precios suben
Cuando el coste de la construcción es elevado y la limitación de mano de obra es evidente, la conclusión parece clara a la vista de todos, hay menor oferta de vivienda nueva. Un menor stock de vivienda nueva evita que los precios se moderen, aun cuando la demanda se va desinflando.
En muchas utilizaciones, la vivienda que hay no responde a la verdadera demanda existente en el mercado, lo que hace que el precio no se pueda comportar a la baja.
Perspectivas que podemos tener a medio plazo
A pesar de que el sector trabaja en la industrialización de la construcción, la formación y la atracción de jóvenes talentos, el coste de la construcción es un factor determinante.
A corto y medio plazo no debería esperarse que el precio de la vivienda se viera reducido mientras no se reduzca el coste de la construcción, ni haya más oferta de mano de obra.
Conclusión
La respuesta a la pregunta de por qué motivo no baja el precio de la vivienda tiene una explicación sencilla, que el coste de la obra y la falta de mano de obra mantienen en niveles altos el precio de la vivienda. Será muy difícil que el mercado pueda ofrecer vivienda más asequible si no hay una reducción de estos factores estructurales.
Ser conscientes de esta realidad es importante para promotores, compradores y propietarios que quieren tomar decisiones informadas dentro del contexto.
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